Sobre Nosotros

Nuestra misión

Nuestra misión está clara. MOCSA existe para disminuir los efectos negativos de la agresión y el abuso sexual a través de la prevención, la educación, el tratamiento, la intervención y el apoyo.

La razón por qué seguimos haciendo todo esto está igualmente clara. La violencia sexual no es algo que ocurre solamente en otros lugares—acontece aquí mismo, en Kansas City, todos los días. El impacto es devastador, y les afecta no solamente a las víctimas, sino también a cada miembro de la familia y a los amigos. Con demasiada frecuencia ocurre dentro de una familia, un grupo de amigos o compañeros—más de 80% de la violencia sexual es cometida por alguien a quien la víctima ya conoce, no por un desconocido.  

Así, nuestra misión singular es hacer todo lo que podemos para impedir la ocurrencia de estos crímenes y estar disponibles para ofrecerles apoyo y esperanza a las víctimas cuando sí acontecen. Ayudamos a las víctimas a convertirse en sobrevivientes. 

Nuestra Historia

En 1969, una coalición de la justicia criminal, la salud, la salud mental, y otros profesionales se reunieron con intercesores dedicados para dirigirse a las necesidades de los que habían sufrido de la agresión sexual. En 1972, establecieron una organización dedicada a la educación del área metropolitano de Kansas City, iniciaron una línea directa para las emergencias, y empezaron a actuar a cualquier hora.

Aquél grupo evolucionó e se incorporó en 1975 para hacerse “La organización metropolitano en contra de la agresión sexual” (OMCAS), o sea MOCSA en inglés, y servía del centro de crisis de la violación para Kansas City. En 1983, MOCSA aumentó sus servicios para incluir las víctimas del abuso sexual infantil, además de sus familiares. A lo largo de los años, MOCSA se ha aumentado continuamente para mejor cumplir con las necesidades de las víctimas y nuestra comunidad. Ahora, MOCSA ofrece terapia y apoyo para las víctimas de la violación y la agresión sexual, los niños sexualmente abusados y sus familias, y los adultos sobrevivientes del abuso sexual infantil, y para cualquier otro que ha sentido la violencia sexual. MOCSA ha mejorado y aumentado el alcance, la prevención, y los programas de educación que se enfocan en los niños, los profesionales, y los grupos en la comunidad.

Hoy en día, MOCSA es un modelo de servicio comprensivo que es único y que se reconoce para sus programas innovadores y su servicio de alta calidad.

Tristemente, una cosa no ha cambiado con los años—la necesidad para todo lo que hace MOCSA.

Una de cada 6 mujeres será la víctima de la violación o de un intento de violación, y menos de 20% de todas las violaciones se dejan informar.

A la vez, una de cada 4 chicas y uno de cada 6 chicos serán abusados sexualmente durante su niñez.

Así, las estadísticas nos dicen, alguien que usted conozca necesita a MOCSA.

Por eso estamos aquí.